Abecedario, alfabeto.
Ambas voces significan lo mismo, si atendemos á los elementos que las componen; pero el abecedario, hecho por el bajo latín, es un nombre vulgar, mientras que el alfabeto, que nos trae á la memoria el clasicismo ático, ha penetrado en el lenguaje culto. Así decimos: "el abecedario de la cartilla, el alfabeto del sanscrito." siendo absurdo decir: "el abecedario del sanscrito, el alfabeto de la cartilla."
El abecedario pertenece á las escuelas rudimentarias; el alfabeto pertenece á la erudición.
Un ignorante aprende el abecedario; un sabio estudia la filosofía del alfabeto.
El abecedario es una especie de rutina, en que trabaja exclusivamente la memoria; el alfabeto es un misterio de la palabra humana y una historia de todos los pueblos de la tierra, que hacen impotente la ciencia de los más grandes eruditos.
En una palabra; el abecedario se aprende, el alfabeto no se acaba de aprender.
Para el abecedario basta el niño; para el alfabeto no basta el hombre.