Aburrirse, hastiarse, fastidiarse.
El que no hace nada, ó está solo, se aburre.
El que hace siempre una misma cosa se hastía.
El que hace lo que le repugna se fastidia.
Se aburre el que está preso.
Se hastía el que oye siempre una misma tocata en un piano.
Se fastidia el que oye las sandeces de un necio. Es el achaque más general en este siglo.
Contra el aburrimiento la ocupación.
Contra el hastío la variedad.
Contra el fastidio mudar de puesto.
Un serrano andaluz decía que contra el aburrimiento, contar onzas de oro.
Contra el hastío, mudar de novia cada semana.
Contra el fastidio, no tener suegra.