Aceptar, admitir.
Aceptar se origina del latín capere, captar.
Admitir, también del latín admittere, dar acceso.
El que acepta, capta, acaricia.
El que admite recibe.
Admitir es un hecho.
Aceptar es un propósito.
Aceptar, recibir
Quien recibe, toma; quien acepta, agradece.
Lo recibido llega, lo aceptado se aguarda.
Se recibe una mala noticia; se acepta un presente, un honor, un empleo, un convite.
Esto significa que aceptar es recibir con gusto, con empeño, hasta con aplauso; y este sentido está en su propia composición, puesto que aceptar representa la forma intensiva de recibir.