Acueductos. Como los antiguos arquitectos no poseian ni los conocimientos ni los medios que despues se han inventado para la elevacion de las aguas, en lugar de sifones y cargas, tenian que hacer grandes puentes y murallas para conducirlas á su nivel, y salvar las desigualdades del terreno. Hay en España obras admirables de este género, ya por su arquitectura, ya por su longitud, ya por su valentia. En el artículo antigüedades hemos citado los acueductos de Segóvia, Mérida, Tarragona, Teruél, Murviedro y Sevilla; á los que debemos añadir aqui, aunque no todos sean monumentos antiguos, los acueductos y viajes de agua dignos de verse, como son los de Cória, Cuenca, Morella, Oviedo, Pamplona, Plaséncia, Sigüenza, Teruél y Totana. Véase Fuentes.