CERVANTES

Y SUS OBRAS

ARTÍCULOS

POR

D. JOSE M.a ASENSIO

DE LA

REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

Con prólogo del DR. THEBUSSEM

BARCELONA
F. SEIX , EDITOR



ES PROPIEDAD DEL EDITOR

Tipolit. SEIX, S. Agustín, 1 á 7, Barcelona (Gracia) - Teléfono 3541





ÍNDICE


Páginas
ELOGIO DE ESTE LIBROv vi vii viii ix x.
Sobre las ediciones primitivas de El Ingenioso hidalgo. -- Carta á D. Pascual de Gayangos1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17.
Obras desconocidas de Cervantes. -- Cartas á don Aureliano Fernández Guerra19
Dos poesías inéditas de Cervantes. -- Carta á don Mariano Pardo de Figueroa55
Sol y sombras. -- Dos cartas á D. José de Palacio Vitery y D. Mariano Pardo de Figueroa67
Sobre La Estafeta de Urganda. -- Á D. Nicolás Díaz de Benjumea.95
Comentario de comentarios, que es como si dijéramos cuento de cuentos. -- Carta á Mr. Mariano Droap121
Ultimas cartas145
Sobre el Quijote de Avellaneda. -- Carta al Vizconde de Bétera153
Antuca. -- Carta al Excmo Sr. D. Fermín Caballero161
¿Puede traducirse el Quijote?175
Filena. -- Novela pastoril que se atribuye á Miguel de Cervantes por sus biógrafos189
Los continuadores de El Ingenioso hidalgo. -- La obra de un Avellaneda desconocido199
Ensayo de un nuevo comentario al Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. -- Carta al Sr. D. José M.a de Torres233
Sobre La Española Inglesa261
Desavenencias entre Miguel de Cervantes y Lope de Vega267
El Conde de Lemos, protector de Cervantes293
Noticias curiosas. -- Particularidades y anécdotas relativas á Cervantes y al Quijote347
Recuerdos de Cervantes. -- El compás de Sevilla405
¿Estudió Cervantes en Salamanca?425
Documentos para ilustra la biografía de Cervantes431
Un cervantista portugués del siglo XVII, quemado por el Santo Oficio de la Inquisición437
Alonso Fernández de Avellaneda463
Los académicos de Argamasilla485
Otro sueño de noche de verano489
El testamento de Cervantes. -- Carta al Sr. D. Juan Guillén Buzarán501
Sentido oculto del Quijote513
Cervantes inventor535





Elogio de este libro




Creo que Cervantes no debe de tener motivo de queja con sus conterráneos del siglo XIX. -- Monumentos de piedra y bronce, exequias, sermones, poesias, discursos, comedias, óperas, banquetes, mascaradas, fiestas literarias, estampas, retratos, pinturas, ediciones de sus obras, artículos, biografías, comentarios y libros enteros se han dedicado al autor del Quijote en el dicho centenario.

La parte flaca y ruín de semejantes honores sirve para dar importancia y valor á los excelentes trabajos de Navarrete, Clemencín, Gallardo, Fernández Guerra, Adolfo de Castro, Gamero, Molins, Barrera, Caballero, Benjumea, Cerdá, Tubino, Vidart y otros que, muertos para el mundo, viven en la literatura unidos al nombre ilustre del soldado de Lepanto.

Si se dividen en grupos los devotos de Cervantes, no negaré que causan deleite aquellos poetas que, como Fernández y González, Hurtado, Serra ó Ventura de la Vega, lo han cantado de una manera noble y levantada, haciendo olvidar esas inocentes trivialidades que le dedicaron los vates adocenados y de bajo vuelo que tanto pululan en España.

Agradan también sobremanera los curiosísimos estudios en que, con sabroso entretenimiento, nos pintan al gran escritor convertido en geógrafo, médico, purista, marino, teólogo, administrador militar, cocinero, etcétera, por los conocimientos é indicaciones que de estas materias, y de otras muchas, se hallan en sus obras.

Algunos de los sermones predicados en las parentaciones cervánticas, son modelos de oratoria sagrada y de lenguaje castellano. Y los lienzos en que Moreno Carbonero y otros artistas representaron aventuras del Ingenioso Hidalgo, así como su admirable retrato; debido al pincel de D. Federico de la Torre, son obras de singular mérito y valía.

Contrastando con el claro, razonado y magnífico discurso de Valera, -- Sobre el Quijote y sobre las diferentes maneras de comentarle y juzgarle, -- y por aquello de parecerle á unos bacía de barbero lo que á otros se les antoja yelmo de Mambrino, no han faltado plumas que, tomando el sendero de la filosofía, descubran la profunda doctrina esotérica y social del manchego de un modo tan claro/nuevo, agudo y maravilloso, que su revelación penetra sin la menor dificultad en el ánimo de los lectores. Según estos comentaristas, DULCINEA significa luz en idea; DOROTEA es la tea de oro; QUIJOTE se deriva de ¡qué hijote!; CARDENIO viene de Cardenal y envuelve una sátira contra el pontificado; el retablo de maese Pedro predica odio á los reyes y amor al gobierno republicano: el escrutinio de la librería, una burla del tribunal de la Inquisición... etc., etc. Semejantes cálculos y pareceres, atribuídos al hombre que declaró paladinamente ser su único deseo poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballería, nos dejan, á los que carecemos de magín para llegar á tales alturas, pasmados, absortos, suspensos, atónitos, abobados, confusos y espantados.

D. José María Asensio es de los que no remontan el vuelo á tan sublimes disquisiciones. -- Camina cosido con la tierra, sin meterse en dibujos ni contrapuntos que suelen quebrar de sutiles, y escribe temas y discursos con claridad, laconismo y elegancia. En la abundante serie de sus trabajos, emplea la erudición grata y amena, en vez de la mazorral y pesada. Los manjares literarios que nos presenta son tan nuevos, tan diversos y tan sabrosamente guisados, que no sabe el apetito á cuál debe de alargar la mano. Por mi parte, declaro que me entrego en todos ellos con más gusto que si me diesen francolines de Milán, faisanes de Roma, ternera de Sorrento, perdices de Morón ó gansos de Lavajos.

Los Nuevos documentos para ilustrar la vida de Cervantes, fueron quizá la semilla que fructificó lozana en la admirable colección de Pérez Pastor. Poderosamente influyó Asensio en el nacimiento y fama de la interesante Crónica de los cervantistas, dirigida por Mainez, y en que López Fabra nos diese el facsímile de la primera edición del Quijote, con las curiosas notas de Hartzenbusch. La importante bibliografía de Rius, tiene su raíz en los escritos del mismo género iniciados por Asensio. Como lleva unos cuarenta años de escribir para el púbico, tiene sobrada razón D. Pedro Salvá al asegurar que su constancia y monomanía son infatigables.

Y ya que nuestro monomaníaco, pero venerado y querido amigo, fué el inventor del vocablo Cervantista y ha tenido la satisfacción de verlo admitido por el uso y canonizado en el Diccionario académico de la lengua castellana, démosle el lugar preferente que merece en el escalafón y plana mayor de sus colegas españoles del siglo XIX.

Entiendo que este breve razonamiento, pues ninguno hay gustoso si es largo, basta y sobra para declarar mi opinión sobre el presente libro.--Su contenido será la probanza que ofrezco á los lectores.--Ellos sentenciarán lo que estimen de justicia, sin atender á las alegaciones de quien, achacoso y poco hábil para asuntos literarios, debiera ya abandonar la pluma, estarse en su casa, atender á su hacienda, confesarse á menudo y favorecer á los pobres, según aconsejó tan cuerdamente su ama al Ingenioso Hidalgo Alonso Quixano el Bueno.

EL DOCTOR THEBUSSEM
Medina Sidonia, año de 1901






SOBRE LA EDICIONOES PRIMITIVAS
DE
EL INGENIOSO
Don Quijote de la Mancha(1)

EXCMO. SR. D. PASCUAL DE GAYANGOS.

Mi muy querido amigo: Debo á V. varias noticias bibliográficas, y no sé, en verdad, cómo he de comenzar á pagar la deuda. Escojo, pues, para asunto de esta carta, reunir algunos datos referentes á las primeras ediciones de El Ingenioso Hidalgo; y no porque tenga la pretensión de poder decir en cuanto á ellas algo de mayor substancia, ó que sea digno de fijar la atención de V., sino por la razón sencillísima de que este asunto vendrá como nacido para servir de introito ó pasadizo al CATÁLOGO de obras de Miguel de Cervantes, y de las que hacen referencia á su vida y escritos, comprensivo de las que existen en mi modesta librería, que hace mucho tiempo ofrecí enviarle, con el interesado propósito de que me lo adicione y aumente; y también porque, tal vez, á la sombra del nombre ilustre de Cervantes, merced al interés que inspira cuanto á su grande obra se refiere, logren pasar, sin ser notados, los descuidos del actual cronista.

Mas como quiera que el ofrecido CATÁLOGO ha de abrazar única y exclusivamente las obras de que poseo ejemplares, debo empezar advirtiendo que no tengo todas las que voy á citar en esta carta. De las siete ediciones que probablemente se estamparon en el año 1605, sólo poseo tres; las dos hechas en Lisboa por Jorge Rodríguez-- en 4.°--y por Pedro Crasbeeck-- en 8.°,--y una de las que dió á luz en Valencia Pedro Patricio Mey. Pero, aunque no las tengo todas, conozco y he manejado seis de las siete mentadas (que no creo habrá muchos cervantistas que puedan decir otro tanto), pues amén de las tres citadas, que en este momento están sobre mi mesa, he debido á la buena amistad de V. hacer el cotejo de las dos ediciones valencianas de igual año y fecha; así como en la agradable y afectuaosa compañía de nuestro querido Hartzenbusch, compulsé las dos que hizo el primitivo editor Juan de la Cuesta.

Pero vamos al asunto, y no anticipemos ideas. La Nota de ediciones del Quijote que insertó el diligentísimo, erudito y juicioso D. Martín Fernández de Navarrete, en su Vida de Cervantes (Parte II), necesita hoy grandes adiciones y correcciones, porque desde el año 1819 hasta ahora, la bibliografía ha trabajado mucho é ilustrado muchas dudas.--Limitémonos en esta carta á lo que se refiere á la primera publicación de la obra inmortal, y á las ediciones que de ella se hicieron en el mismo año 1605.

Las colocaremos por su orden.

I.

El Ingenioso
Hidalgo Don Qvi
xote de la Mancha
compuesto por Miguel de Ceruantes
Saauedra
. Dirigido al Dvque de Beiar,
Marques de Gibraleon, conde de Benalcaçar, y Baña
res, Vizconde de la Puebla de Alcozer, Señor de
las villas de Capilla, Curiel, y
Burguillos.

Año, (Escudo del imp.) 1605.

Con priuilegio
En Madrid. Por Iuan de la Cues
ta. Véndese en casa de Francisco de Robles; librero del Rey nro. señor.

En 4.°--312 hojas foliadas, con 12 de Preliminares y otras 8 al fin sin foliación.

II.

El Ingenioso
hidalgo Don Qvixote de la Mancha
compuesto por Miguel de Ceruantes
Saauedra
Dirigido al Dvque de Beiar
Marques de Gibraleon, Conde de Barcelona, y Baña
res, Vizconde de la Puebla de Alcozer, Señor de
las villas de Capilla, Curiel, y
Burgillos.--Año (Escudo del Impresor) 1605.

Con Priuilegio de Castilla, Aragon y Portugal
En Madrid. Por Juan de la Cuesta. Véndese en casa de Francisco Robles, librero del Rey nuestro señor.

En 4.°--316 folios--12 hojas al principio y 4 al fin sin foliación, que son las que ocupa la tabla.

Indudablemente este es el orden en que fueron publicadas las dos ediciones de El Ingenioso Hidalgo, hechas por el mismo editor y en el mismo año; como haciéndose cargo de las circunstancias de una y otra, lo sostuvo el Sr. D. Vicente Salvá, en la parte segunda de su Catálogo de libros españoles y portugueses, publicada en Londres en 1829, y en un precioso artículo titulado:--¿Ha sido juzgado el Don Quixote según esta obra merece? y lo han confirmado luego con discretas observaciones, el Sr. D. Juan E. Hartzenbusch y otros distinguídos bibliógrafos.

La primera de esas ediciones, aunque lleva la fecha del año 1605 en la portada, bien podría llamarse de 1604, pues ya á mediados de este año se estaba imprimiendo, siendo de fecha 26 de Septiembre el Privilegio, y estando concluida la edición en Diciembre, pues la tasa es del 20 de dicho mes. Por no haber llevado esta edición primera privilegio para el reino de Portugal ni para el de Aragón, reimprimieron allí la obra, sirviéndose de aquélla, como veremos después.

La edición segunda de Juan de la Cuesta, que por las razones que luego se exponen, es la 4.a en el orden de publicación, es notable desde la portada; pues las erratas de Conde de Barcelona, y señor de la villa de Burgillos demuestran la prisa que había por darla á luz, para evitar con los nuevos Privilegios otras ediciones furtivas.

III.

Em Lisboa: Impresso con lisença do Santo Officio.--Por Jorge Rodriguez.--Año 1605--En 4.°. 220 hojas foliadas y una sin foliación, con 10 de portada y preliminares. (Tiene en la portada un caballero montado con la espada desnuda y delante un escudero á pie con lanza.)

La licencia de la Inquisición tiene la fecha del 26 de Febrero de 1605 y la del Gobierno de Lisboa de 1° de Marzo.

IV.

El Ingenio
so Hidalgo, Don
Qvixote de la Mancha

compuesto por Miguel de Cer
uantes Saauedra
(debajo lleva dos figuritas que representan un jinete armado de todas armas en dirección hacia la izquierda, y detrás un peón, también armado, y ambos con lanzas),
con licencia de la S. Inquisición:
En Lisboa.--Impresso por Pedro Crasbeeck.--Año M. D C V.

8.° menor,--de 448 páginas y 12 más sin folios, de portada y preliminares.

Signaturas: A. K K K.

Lleva licencia de 27 de Marzo de 1605, dada en Lisboa.

V.

El Ingenioso
Hidalgo Don Qui
xote de la Mancha.

Compuesto por Miguel de Ceruantes
Saauedra.
Dirigido al Dvque de
Bejar, Marques de Gibraleon, Conde de Benalcaçar y
Bañares, Vizconde de la Puebla de Alcozer, Señor
de las Villas de Capilla, Curiel,
y Burguillos.
(Grabadito con un caballero con lanza en actitud de acometer.)
Impresso con licencia, en Valencia, en casa de
Pedro Patricio Mey, 1605.
A Costa de Jusepe Ferrer, mercader de libros
delante la Diputación.

8.°, de 768 páginas y 16 hojas al principio, sin foliar, de portada, preliminares y tabla.

La aprobación lleva fecha en Valencia á 18 de Julio de 1605.

VI.

En Valencia, en casa de Pedro Patricio Mey. Año 1605.

Un tomo en 8.°

No se diferencian estas dos ediciones en el grabadito de madera que la primera lleva en la portada, según lo aseguraba V. en sus notas á la traducción de la Historia de la Literatura española, escrita por Mr. W. Ticknor, pues ambas lo tienen igual. Otras diferencias tipográficas ha notado el diligente bibliófilo D. Pedro Salvá, y pueden verse en el Catálogo de la Biblioteca de Salvá, Valencia, Ferrer de Orga, 1872, tomo II. pág. 38.

VII.

En Pamplona ó en Barcelona.-- Año 1605.

Un aficionado á libros castellanos, residente en la Haya, guardaba ejemplar de esta edición, según noticia consignada en las notas á Ticknor: noticia por demás verosímil, porque en Barcelona se repetían inmediatamente todas las ediciones de nuestros buenos libros en el siglo XVII; lo cual no necesita comprobación para las personas entendidas, pues podrían citarse á centenares los libros alli reimpresos. También parece confirmarlo el mismo Cérvantes cuando en el cap. III de la II Parte, pone en boca del Bachiller Sansón Carrasco, estas palabras: «tengo para mi que el día de hoy están impresos más de doce mil libros de la tal historia; si no dígalo Portugal, Barcelona y Valencia, donde se han impreso, y aun hay fama que se están imprimiendo en Amberes.»

VIII.

Lisboa.-- 1605.

Un tomo en 8.°--La conoció y citó el Sr. Salvá en el artículo referido: ¿Ha sido juzgado el QUIJOTE según esta obra merece? Pero no dió descripción de ella ni la hemos encontrado en sus catálogos de Londres de 1826 y 29, ni en los de París de 1835 y 1846, y es á mi parecer muy inverosímil, pudiendo creerse que Salvá se refiriera á la de Crasbeeck (número IV).

A muchas observaciones da lugar el cotejo de estas ediciones primitivas. Principiemos por repetir y fijar lo que dijo D. Juan Eugenio Hartzenbusch, haciéndose cargo de las dos que hizo Juan de la Cuesta, á costa de Francisco de Robles.

Usted sabe muy bien que no es una vanidad pueril, ni el mero deseo de ostentar proligidad y exactitud, lo que hace á los cervantistas detenerse tanto en esas distinciones. Hay en la edición príncipe pasajes muy señalados, en que se descubre el verdadero texto escrito por CERVANTES, mucho mejor que en las ediciones sucesivas. Recuerde V. aquellas palabras:--Olvidábaseme decir--que aparecen en la aventura del cuerpo muerto, cap. 19, y de las que tan brillante partido ha sabido sacar nuestro amigo Hartzenbusch para restablecer el texto en la edición de Argamasilla, salvando una grave contradicción que en todas las demás se nota, mal que pese á follones malandrines, que no son capaces de hacer lo que él, ni mucho menos, aunque le muerdan muy á su sabor.

Otras muchas y muy notables variantes se encuentran; pero la que ahora hace á mi propósito, porque basta por si sola para dar importancia á la edición primera y á las que de ella provienen, es la que ocurre en el cap. 26 de la parte tercera. Trata de la imitación que de Beltenebrós hizo Don Quijote, convirtiendo en Peña-Pobre las asperezas de Sierra-Morena, y dice:

«Ea, pues, manos á la obra, venid á mi memoria cosas de Amadis, y enseñadme por donde tengo de comenzar á imitaros; mas ya sé que lo mas que el hizo, fué rezar y encomendarse á Dios; pero que haré de rosario que no le tengo? En esto le vino el pensamiento, como le haría, y fué que rasgó una tira de la camisa que andaua colgando, y dióle honze ñudos, el vno mas gordo que los demás, y esto le sirvió de rosario el tiempo que allí estuvo, donde rezo vn millon de Ave Marías.»

Este notabilísimo rasgo, omitido inmediatamente en la edición segunda, que el mismo Cuesta comenzó á imprimir apenas puso en circulación la primera, había pasado enteramente desconocido, hasta que lo hizo notar Hartzenbusch; y cuenta que las palabras allí estampadas están en perfecta consonancia con lo que luego se dice, el capítulo 35, Parte Cuarta.-- Las voces de Sancho y de Don Quixote interrumpen la sabrosa lectura de El Curioso Impertinente en punto crítico; alármase el ventero sospechando la suerte que sus cueros sufrían:

«Y con esto entró en el aposento y todos tras el y hallaron á Don Quixote en el mas extraño trage del mundo. Estaba en camisa, la cual no era tan cumplida, que por delante le acabase de cubrir los muslos, y por detrás tenia seis dedos menos

Esta falta era consecuencia de la tira que se arrancó para rosario.

Pero ocúrreme una pregunta, á la cual no es fácil hoy dar solución: ¿Quién hizo la variación de ese concepto?... Yo sospecho mucho que no fué cosa del autor... Las palabras que sustituyeron á las primitivas no me parecen de CERVANTES:

«Ea, pues, manos á la obra, venid á mi memoria cosas de Amadis, y enseñadme por donde tengo de comenzar á imitaros; mas ya sé que lo más que él hizo fué rezar y así lo haré yo. Y sirviéronle de rosario unas agallas grandes de un alcornoque, que ensartó de que hizo un diez

Lo subrayado fué lo que se varió, y repito que no me parecen de la pluma del autor esas frases. Los aprobantes tampoco las suprimieron, ni fueron reprobadas por la Inquisición, pues no constan en ninguno de los Indices, y mas bien parece ser obra la variante de algún escrúpulo del editor.

Otra observación se enlaza con la de esas notables palabras suprimidas, que también es de importancia suma, porque puede servirnos para fijar el orden de las ediciones hechas en el año 1605.

Como la primera edición de Juan de la Cuesta no llevaba Privilegio más que para Castilla, los editores de Portugal la repitieron impunemente antes que el librero Robles pudiera impedirlo. Las ediciones de Jorge Rodriguez y de Pedro Crasbeeck (números III y IV de nuestra nota) proceden de la primitiva, y puede convencerse cualquiera de ello, viendo que conservan lo de la tira de la camisa, convertida en rosario por medio de honce ñudos, que no lo hay en ninguna de las que proceden de la segunda de Juan de la Cuesta, y así no aparecen ya en las de Valencia de Pedro Patricio Mey, por lo que podemos suponer fundadamente que se hicieron de acuerdo con el dueño de la obra, y después que había obtenido Privilegio para el Reino de Aragón.

Raro es que ninguno de los anotadores de El Ingenioso Hidalgo, ni los muchos biógrafos del inmortal autor, hayan dado cuenta de esas palabras hasta que lo hizo Hartzenbusch, pues no se encuentran únicamente, como éste lo creía en la edición primitiva, cuya rareza podía disculpar la omisión, sino que están igualmente en las dichas ediciones de Lisboa.

Pero hay más todavía. Estas ediciones de Lisboa llevan sendas aprobaciones: la de Rodríguez, de la Santa Inquisición, fecha 26 de Febrero de 1605; y la de Crasbeeck, de la Inquisición también, pero diferente, fechada en 27 de Marzo, después de la censura del padre Agustino Fray Antonio Freire, que expresa que «assí como vay naon leva cousa dissoante á doutrina cathólica, el polla muita eloquencia et engheno que nelle mostra ó Autor, me parece digno que pera honesto entretenimiento se imprima

Ya que no se conoce la opinión que formaron del Quijote los aprobantes de la primera parte en Madrid, y que ignoramos hasta sus nombres, curioso es dar publicidad á la censura de Lisboa, con tanto más motivo, cuanto que esta edición de Crasbeeck no ha sido conocida, según parece, por nadie hasta hoy.

Ocho ediciones ó siete á lo menos, de una obra de entretenimiento, hechas en un mismo año, y al comenzar el siglo XVII, cuando los medios de publicidad y comunicación eran tan escasos, tan difíciles, dicen lo bastante en favor de la aceptación general que obtuvo desde el momento de su aparición, desvanecen también en gran manera el grave cargo que hace tiempo viene abultándose acerca de la indiferencia y el desprecio con que miraron á Cervantes sus contemporáneos; cargo tan infundado como otros muchos que á España se forman, y que por indolencia consentimos los españoles; y van cerrando, á mi entender, la puerta á la indiferencia, con que suponían había sido recibida por el público, los que sostuvieron la existencia del Buscapié: siendo buen argumento para demostrar la falsedad del pastel que adobó D. Adolfo de Castro, y que todavía siguen pegando con mal acuerdo, á continuación del Ingenioso Hidalgo, algunos editores de Madrid.

Y como quiera que cuanto se relaciona con la aparición del Quijote, tiene cierta importancia, y hay en nuestros días ánimo decidido en algunos, y tendencia en muchos, de dar al libro un tinte autobiográfico, y al autor un carácter poco compatible con las instituciones de su tiempo, vamos á hablar, para concluir, del escudo que Juan de la Cuesta puso en la portada de las primeras ediciones.

De esto me he ocupado ya, pero ahora daré á V. cuantos datos he podido reunir. Supone el corifeo de esta moderna cruzada, D. Nicolás Díaz de Benjumea, que al escribir recónditas elucubraciones, MIGUEL DE CERVANTES, que deseaba que andando los siglos viniera un novísimo comentador á descifrar sus enigmas, formó ó compuso el escudo que había de ponerse al frente de su obra, con el significativo lema de Post tenebras spero lucem. Sobre este tema, con variaciones, dando gran importancia á cada una de las partes del escudo, que se supone hijo de un pensamiento trascendental, y afirmando que apareció por primera vez en el Romancero general de 1604, cuando ya Juan de la Cuesta estaba en correspondencia con CERVANTES, está formado el Correo de Alquife; pero el cimiento es falso, y el edificio no puede ser sólido.

El escudo de la mano con el halcón encapirotado, el león dormido y el lema, lo usó primeramente Adriano Ghemartio en 1570; luego lo heredó Pedro de Madrigal, siendo probablemente los mismos grabados los que fueron pasando de mano en mano, sin correcciones ni añadiduras, y ya en mal estado, y con gran deterioro lo empleó, por última vez, que yo sepa, el impresor Mateo Espinosa y Arteaga. Estos grabados eran dos, uno para los libros en folio ó en 4.° y otro muy reducido para las ediciones en pequeño, como las Epistolas de Cicerón (1589) y el Arauco domado (1605).

Vea V. la nota de los libros que llevaron escudo:

1570.--Ars comprendiaria gramaticaæ, per Petrum Barahonam.--Vallisoleti exudevat Adrianus Ghemartius.--1570.

1589.--Los deziceis libros de las epístolas ó cartas de M. Tulio Ciceron, vulgarmente llamadas familiares, traducidas de lengua latina en castellana por el Doctor Pedro Simon Abril, natural de Alcaraz.--En Madrid en casa de Pedro Madrigal--año 1589--8.°--471 páginas, una hoja al fin y ocho al principio sin foliar.

Esta obra lleva el escudo pequeño de que antes hablábamos.

1592.--Comentarios de D. Bernardino de Mendoça, de lo sucedido en las guerras de los Payses Baxos, desde el Año de. 1567. hasta el de. 1577. con privilegio.--En Madrid, por Pedro Madrigal.--Año de. 1592.--4.°, 336 folios con 8 hojas al principio, y 12 al fin sin foliar.

1593.--Auiso de caçadores y caça.--Ordenado por el D. Pedro Nuñez de Auendaño: letrado D. Pedro Yñigo de Mendoça tercero deste nombre, Duque del Infantado.--Con nueuas Adicciones. (Escudo del Impresor.) Con priuilegio:--En Madrid. En casa de Pedro Madrigal.--Año 1593.

En folio.--17 fojas,--paginación 3--34.--Sig. A. 2.--c, 4.--La primera edición de este libro es de Alcalá, Joan de Brocar--1543--en 8.°--letra de tórtis.

(Noticia de D. Eduardo de Mariátegui, poseedor del libro.)

1600.--Desempeño del Patrimonio de sv Magestad, Y de los Reynos, sin daño del Rey y bassallos, y con descanso y aliuio de todos. Por medio de los Erarios públicos y Montes de Piedad--por Luys Valle de la Cerda.--En Madrid.--En casa de Pedro Madrigal.--Año M. D. C.--4.°--139 folios.--Al fin dice:

Imprimióse este libro, á costa y por orden del Reyno, en las Cortes que se congregaron En Madrid el año passado de 1599. (Aquí el escudo del Impresor.) En casa de Pedro Madrigal. Año M. D. C.

1602.--Romancero General, en que se contienen todos los romances que andan impresos en las nueve partes de romanceros. Aora nuevamente impresso y enmendado con licencia, En Medina del Campo, Por Juan Godínez de Millis. A costa de Pedro Ossete y Antonio Cuello, libreros de Valladolid.--Año 1602.

4.°, 362 folios á dos columnas, y 8 de portada y preliminares.--El escudo lleva trocadas las palabras por torpeza del grabador; y debajo tiene la cifra A G., que demuestra fué el que usó el antiguo impresor Adriano Ghemartio.

1604.--Romancero General, en que se contienen todos los Romances que andan impresos. Aora nuevamente añadido y enmendado. Año 1604--con licencia en Madrid, por Juan de la Cuesta. Véndese en casa de Francisco López. 4.°, 500 hojas á dos columnas.

1605.--Aravco domado. Compvesto por el licenciado Pedro de Oña, natural de los Infantes de Engol, en Chile, Colegial del Real Colegio Mayor de San Felipe y San Marcos, fundado en la ciudad de Lima. --Año 1605.--Con privilegio. En Madrid, por Juan de la Cuesta. 8.°, 342 hojas, con 16 al principio y dos al fin, sin foliar.--Lleva el escudo pequeño.

1605.--El Ingenioso Hidalgo D. Quixote de la Mancha. (Es la edición que lleva el número I de nuestra nota.)

1605.--El Ingenioso Hidalgo D. Quixote de la Mancha. (Es la edición número II de la nota, con privilegio de Castilla, Aragón y Portugal.)

1608.--El Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha.--Año 1608.--(E. del impr.) Con Privilegio de Castilla, Aragón y Portugal.--Madrid, por Juan de la Cuesta.

1613.--Lugares comunes de conceptos dichos y sentencias en diversas materias.--Compuesto por el licenciado Juan de Aranda, vecino de Jaen... Año (Escudo del impresor) 1613.--Con Licencia.--En Madrid por Juan de la Cuesta. -- Un tomo en 4.°

1613.--Novelas exemplares de Miguel de Cervantes Saavedra.--Año (Escudo del impr.) 1613.--Con Privilegio de Castilla y de los Reynos de las Coronas de Aragón. En Madrid. Por Juan de la Cuesta. En 4.° --228 hojas.

1614.--Novelas exemplares.-- Año (Escudo del impresor) 1614.--Portadas en todo igual á la que antecede.--En 4.°--236 fs.

1615.--Los cinco primeros libros de los Annales de Cornelio Tácito... traducidos por Antonio de Herrera.--Año (Escudo del Impresor) 1615.--En Madrid, por Juan de la Cuesta--en 4.° 116 hojas foliadas y 4 sin foliar con la portada y preliminares.

1615. --Segunda parte del Ingenioso caballero Don Quixote de la Mancha.--Año (E. del Imp.) 1615. En Madrid--Por Juan de la Cuesta--en 4.° 283 fol.

1617. Los trabajos de Persiles y Sigismunda, historia Setentrional.--Año (E. del I.) 1617 .--Con privilegio. En Madrid. Por Juan de la Cuesta. En 4.° 6 hojas de Portada y prelims. 226 folios.

1618. Refranes hechos por Hernando Núñez Pinciano.--En Madrid por Juan de la Cuesta.--Año 1618.--4.°--385 hojas. Al folio 121 principia la filosofía vulgar de Juan de Mal-lara, vecino de Seuilla.

1668.--Epístolas familiares de D. Antonio de Guevara, Obispo de Mondoñedo, etc. Año 1668. Con privilegio. En Madrid, por Matheo de Espinosa y Arteaga. A costa de Juan de Calatayud y Montenegro, mercader de libros, véndese en su casa á la plazuela de Santo Domingo y en Palacio.

No ha sido breve la lista, pero tampoco creo que podrá parecer cansada, si se atiende á su importancia; pues con este y otros datos semejantes se puede cerrar la puerta á esas falsas interpretaciones del Quijote, que por más que demuestren ingenio, pecan de absurdas, considerándolas seriamente.

A todo esto que á V. dejo dicho, y á otras muchas cosas que por sabidas se callan, da lugar el cotejo de las primeras ediciones de esa obra inmortal; libro singularísimo entre los de entretenimiento, que con ninguno sufre comparación, y que ha sido y será la desesperación de los ingenios por su galanura, su invención y su portentosa pintura de las grandezas y debilidades del corazón humano; por la variedad de sus episodios y la multiplicidad de sus personajes, hijos todos de la más verdadera observación, sin necesidad de que se le presten ajenas galas, que en nada pueden contribuir á aumentar su mérito.

Supla la bondad de V. lo mucho que faltará en esta desaliñada carta, y prepárese á recibir otra con el Catálogo de mi Biblioteca cervantina, que le debe á V. mucho, como mucho le debe su verdadero amigo,

J.M.aA.






(1) Este trabajo, publicado por primera vez en el número 35 de la Revista de España, correspondiente al mes de Agosto de 1869, ha sido ampliado y corregido, como puede verse en el contexto.



Cervantes y su obra
Artículos por
D. José María Asensio
Barcelona
F. Seix, Editor

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PQ6337.A7


Omnipædia Polyglotta
Francisco López Rodríguez
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