DICCIONARIO

DE

SINÓNIMOS

DE LA

LENGUA CASTELLANA

POR

DON PEDRO MARÍA DE OLIVE



PARÍS
GARNIER HERMANOS, LIBREROS-EDITORES
6, RUE DES SAINTS-PÈRES, 6

1908





ADVERTENCIA





El objeto que nos hemos propuesto, al presentar al público este nuevo Diccionario de la lengua castellana, puede resumirse en breves palabras: hemos querido dar á luz una obra considerablemente mejorada y aumentada, no una obra acabada, porque la perfeccion no es posible que la alcancen nunca libros de este género. Para lograr este objeto, hemos solicitado y obtenido la cooperacion de hombres doctos y competentes en la materia, que han dedicado á estas tareas, por demas enojosas, largos y pacientes esfuerzos. No tanto se necesitaba, en efecto, que aumentaran el caudal de nuestro Diccionario con la inmensa nomenclatura de vocablos nuevos que han adquirido vida con los progresos de las ciencias, de las industrias, de las artes y aun de algunas profesiones de orígen reciente, sino mas bien que se ocuparan de un modo especial, con mucho tacto y circunspeccion, en deslindar las palabras que deben tener entrada en un Diccionario de la lengua comun, y las que en rigor pertenecen á los vocabularios especiales de cada profesion. Para esto hemos tenido presente la doble mira de evitar el extemo de que esta publicacion llegara á ser en cierto modo enciclopédica, voluminosa en demasía y por lo mismo de difícil manejo y muy costosa, miéntras atendíamos á otra necesidad, generalmente reconocida, incluyendo en ella todas las voces que el uso ha ido legitimando paulatinamente y que ya forman parte del lenguaje actual.

Hemos dejado subsistentes muchas de las voces anticuadas, las unas porque á veces son hasta indispensables, como que faltan otras que expresen con tanta exactitud y concision la idea, y gran número de ellas, por mas convencidos que estemos de que no vuelvan al uso, para facilitar y hacer inteligibles las obras de la antigüedad.

El uso ha admitido tambien neologismos que han sido incluidos igualmente, por mas que arredren á ciertos puristas, reconociendo una necesidad generalmente sentida, pues en efecto expresan ya objetos, ya ideas, ya sistemas que otros han creado ó inventado.

En lo que sí hemos puesto sumo cuidado es en que se purgaran de errores las definiciones de las palabras, procurando con esmero que todas ellas lleven el sello de la claridad, exactitud y concision, y reformando en muchísimas ocasiones lo que tuviesen de oscuras, y utilizando en caso necesario otras mas perfectas encontradas en trabajos especiales.

Como no somos autoridad competente para hacer en la ortografía modificaciones que allanaran en la de nuestro idioma las dificultades todavía existentes, y que impiden que sea la mas sencilla y lógica de todas las europeas, nos hemos sujetado á las reglas generalmente adoptadas y seguidas tanto por la Academia Española como por Salvá, prescindiendo de alteraciones caprichosas, por mas justificables que algunas sean, á fin de no contribuir por nuestra parte á la anarquía que por desgracia va cundiendo y cuyo término es tan anhelado. Tambien en la acentuacion nos hemos ceñido á las reglas que sigue la Academia.

Sin embargo del pulso y sobriedad con que se ha procedido en tan paciente investigacion, se acercan á cien mil voces nuevas, acepciones y locuciones que han sido añadidas en el cuerpo de la obra y en el suplemento que damos al final de ella.

Que la base de este Diccionario la forman el de la Academia y el de Salvá no hay para qué decirlo. ¿Á qué mejores fuentes es posible recurrir? Ellos serán ya siempre la norma de los trabajos que se emprenden en este género. Como se ha indicado mas arriba, hemos aprovechado ademas los preciosos materiales que suministran las obras tanto nacionales como extranjeras para dar la posible perfeccion á la nuestra, y por cierto que nos han ayudado poderosamente en nuestras tareas.

No vacilamos pues en asegurar que, sin traspasar los límites que nos habíamos prescrito, hemos hecho de este Diccionario uno de los mas completos que se conocen hasta el dia. En él se encontrarán, reducidos á la esfera del lenguaje comun, los nombres mas usados de las ciencias, industrias, artes, oficios, de la mitología, la historia, etc., etc. Tampoco se han omitido, léjos de eso, los vocablos particulares de América, sino que, por elcontrario, se han tenido muy presentes los progresos allí realizados, y aumentado el caudal con muchas voces, añejas si, pero sumamente expresivas que nuestros hermanos de allende los mares han conservado preciosamente, y con otras adoptadas entre ellos para el uso.

Á fin de que esta obra reuniese toda la utilidad, todo el interes posible, y respondiese mucho mas cumplidamente á las necesidades de índole diversa de los hombres estudiosos, en sus frecuentes dudas, hemos añadido como complemento de ella el Diccionario de Sinónimos de D. Pedro M. de Olive y el de la rima de D. Juan Peñalver. Al hacer esto hemos obedecido á un deseo generalmente sentido y que nos ha sido expresado con mucha frecuencia.

Estas son, en resúmen, las mejoras introducidas en la obra que ahora ofrecemos al público. Confesamos que aun queda mucho por hacer en este campo dilatadísimo; pero tenemos tambien el convencimiento de que, encerrándolo en los limites que debe tener, este Diccionario es el mas metódico y mas rico en voces y significados útiles de cuantos han salido á luz hasta el día.






REFLEXIONES GENERALES

QUE SIRVEN

DE INTRODUCCION

AL

TRATADO DE LOS SINÓNIMOS




Una de las partes mas esenciales de la gramática es la lexicologia ó ciencia de las palabras consideradas fuera de la elocucion y circunscritas á su material formacion, á su valor en la idea que repesenta, y á su etimologia y orígen, que viniendo el de lexicologia de las palabras griegas lexis y logos correspondientes á las latinas vocabulum y sermo, vale tanto como tratado ó discurso sobre la palabras. Las diferentes ideas que estas pueden recibir en su sifnificacion conducen la lexicologia á distinguir en su valor tres sentidos diferentes, cuales son el fundamental, el específico y el accidental. Pertenecen al fundamental el tratado de los Sinónimos, sin el cual todo vocabulario ó diccionario universal de voces y palabras quedaria incompleto; por lo que hemos creido debíamos darle un lugar preferente en nuestro Panléxico.

Llámanse comunmente Sinónimas aquellas voces y expresiones que, siendo diferentes, vienen á significar una misma cosa; mas nosotros, siguiendo la doctrina de los mejores sinonimistas, diremos que la semejanza de significacion de las palabras viene á hallarse solo en la idea principal que enuncian, mas no en las accesorias que cada autor varía á su modo, presentando en el discurso una idea completa muy diferente y á veces contraria de la de las otras palabras ó expresiones; por cuyo medio se viene á facilitar la inteligencia y comunicacion de la verdad.

Estas ideas accesorias que constituyen la sinonimia, segun la venimos considerando, son ciertos accidentes delicados y finos, á veces casi imperceptibles, correspondientes á la exactitud, claridad y sábia eleccion de las palabras; pues á veces, en las que mas materialmente se semejan, hallamos una muy notable diferencia de sinonimia.

De los principios que vamos sentando se deduce que, aun cuando dos palabras tengan la misma significacion, no podrán usarse idénticamente en unos mismos casos y circunstancias, pues la una será la que exprese mas de cerca y mas exclusivamente el objeto y la idea, resultando por lo tanto ser la mas propia, la mas vigorosa, y la ménos sujeta á amfibologías. ¿Quién duda que entre dos palabras que vengan á ser rigurosamente sinónimas, una anticuada ó antigua, otra mas moderna, aquella será mas oportuna y mas propia cuando queramos dar al discurso mayor autoridad y dignidad?

Así pues, aunque una palabra designe lo mismo que otra un objeto ó una idea, no podrá ocurrir en casos iguales, pues una nos servirá para el estilo elocuente, noble ó elevado, y otra para lo comun, vulgar y bajo; y así, no siendo iguales los casos, no podrá resultar exacta y rigurosa sinonimia, por cuya razon un escritor muy autorizado en la materia dijo que si hubiese sinónimos perfectos, vendria á haber dos lenguas en una misma.

Deduciremos tambien que la pluralidad de voces y palabras no prueba mayor ó menor riqueza de las lenguas, pues que consisten estas realmente, no en la materialidad numérica, sino en las ideas que podemos expresar por su medio, y en la diversidad de valores, como la energía, la extension, la precision, etc.; á la manera de la abundancia y variedad que naturaleza ostenta en sus innumerables producciones. Acumular el número material de las palabras, desentendiéndonos de su significado y sentido, es confundir lo abundante con lo superfluo, cansar inútilmente la memoria sin enriquecer ni facilitar el arte de la palabra; hacer á este oscuro, dudoso y problemático en sus elementos que deben ser positivos, claros y sencillos, pues incurriríamos en error buscando un signo de cualquiera idea, cuando ya se hubiese hallado otro que exacta y apropiadamente la representase; siendo positivo que aquella palabra, que exclusivamente corresponde á la idea en todos los casos y circunstancias, será la mas expresiva y fuerte de un idioma; así como el mejor y mas filosófico entre estos el que mas abunde en este género de palabras.

A este punto de perfeccion podremos llegar, haciendo un estudio particular de la que llamaremos filosofía de las lenguas, porque escrutinia y averigua el orígen de las palabras, su verdadero, primitivo y natural sentido, y mas aun el traslaticio y metafórico; la significacion natural, inmediata y comun, y la aplicacion que se hace de la idea exacta, propia y conveniente que queremos expresar. Pero, como la opinion de un sinonimista, por sabio y respetable que fuese, no podria pasar de su peculiar modo de ver y de pensar, mas ó ménos fundado en el raciocinio, muy poderosamente deben contribuir á darla peso y autoridad los ejemplos de los escritores clásicos, método que, en cuanto nuestras fuerzas alcancen, procuraremos seguir; pues del recto y apropiado uso que estos autores han hecho de las voces, palabras, frases y modo de decir, debe resultar su verdadera y fundada sinonimia.

Deduciremos no ménos de los principios sentados, que pocas sinonimias podrán hallarse en palabras ya fijadas; de objetos que realmente y por sí existen en la naturaleza, pues la idea que nos representen será clara y distinta de cualquiera otra; pero si la cosa de que se trata es una percepcion del hombre relativamente á sí mismo, y al método y órden que para su propia utilidad é inteligencia se haya formado, y el cual solo en él y no en la naturaleza se encuentra, entónces teniendo cada uno su modo peculiar de ver, de considerar, de percibir, tanto los objetos como sus relaciones, y siendo diferentes los métodos de clasificacion que inventan para llegar al conocimiento de estos objetos y relaciones, deberá resultar grande número de sinonimias correspondientes á la diversidad de aspectos accidentales de la idea principal.

Cuanto mas profundicemos en esta materia, mas se nos demostrará la necesidad de un detenido estudio de la sinonimia, el cual fué tanto entre los romanos que en la edad florida de su lengua mereció preferente atencion á sus mas clásicos autores, ya en la teoría de la ciencia, ya en la práctica de la composicion de sus obras; siendo á veces tan mirados en ello que hallaban diferencias muy notables y delicadas en palabras que en el dia nos parecerian rigurosamente sinónimas

Los pueblos modernos, y especialmente los franceses, han seguido tan útil ejemplo, contándose entre sus literatos muy profundos autores de sinonimias que han contribuido poderosamente á la cultura y perfeccion de su idioma, granjeándose á sí propios grande celebridad y renombre en la república de las letras. En nuestra moderna literatura española solo conocemos dos ligeros ensayos que, aunque escritos por doctas plumas, dejan mucho que desear: en la que llamaremos antigua, ó mas propiamente clásica, se hallan mas preciosos y casi inimitables ejemplos que preceptos ú observaciones analíticas exclusivamente empleadas en esta materia.

Por lo tanto nos atrevemos á asegurar que esta materia es nueva en España, pues lo único que sobre ella viene á ser el muy breve tratado de D. José López de la Huerta, que publicó con el titulo de Exámen de la posibilidad de fijar la significacion de los sinónimos de la lengua castellana: breve porque no pone mas que alguna ligera diferencia de voces, siendo muchas las que tienen entre sí, y tambien por el corto número de artículos que comprende, pues no llegan á unos cuatrocientos. No hablamos del opúsculo del señor de Cienfuégos, porque son muy pocos sus artículos y estos tomados y aun traducidos del frances.

Aunque no nos hayamos propuesto dar un diccionario completo de Sinónimos, el cual no se halla en ninguna nacion, ni parece posible, pues son inmensas las sinonimias y arrojaría de sí mas artículos que voces tiene cualquier idioma; sin embargo, nos atreveremos á asegurar que es el mas abundante de cuantos hasta ahora se han publicado, y que regularmente pasarán de tres mil los artículos que contenga.

Habiéndose criticado el Exámen de Huerta, acusándole principalmente de plagiario, se defiende el autor en su prólogo diciendo: que solo pueden criticarle los que no han leído su obra, é ignoran cuán difícil es serlo en materia en que es casi imposible adaptar á una lengua el mismo espíritu, carácter y modificaciones de las voces de otras. Estas razones en lo general son fundadas, y no podemos ménos de reproducirlas aquí, sin negar por eso que, en cuanto nos ha sido posible y conveniente, nos hemos valido de las ideas, pensamientos y aun frases enteras de los mas sabios sinonímistas, acomodándolas á las particulares nuestras, pues cuando una cosa se ha dicho ya bien, inútil é impertinente es quererla alterar.






EXPLICACION DE LAS ABREVIATURAS

Y SIGNOS QUE SE USAN EN ESTE DICCIONARIO




a. Verbo activo.
abl. Ablativo.
Acuát. Acuátil.
acus. Acusativo.
adj. Adjetivo.
adj. f. Adjetivo femenino.
adj. m. Adjetivo masculino.
adv. Adverbio o adverbial.
adv. l. Adverbio de lugar.
adv. m. Adverbio de modo.
adv. órd. Adverbio de órden.
adv. t. Adverbio de tiempo.
Agr. Voz de la Agricultura.
Albañ. Voz de la Alabañilería.
Albeit. Voz de la Albeitería.
Alfar. Voz de la Alfarería.
Alg. Voz de la Algebra.
amb. Ambiguo.
Anat. Voz de la Anatomía.
ant. Voz ó frase anticuada.
Arit. Voz de la Aritmética.
Armer. Voz de la Armería.
Arq. Voz de la Arquitectura.
art. Artículo.
Art. Voz de la Artillería.
Art. y of. Artes y oficios.
Astrol. Voz de la Astrología.
Astron. Voz de la Astronomía.
aum. Aumentativo.
Ball. Voz de la Ballestería.
Biog. Biografía.
Blas. Voz del Blason.
Bord. Voz de la Bordadura.
Bot. Voz de la Botánica.
Cabest. Voz de la Cabestrería.
Cant. Voz de la Cantería.
Capr. Voz caprichosa de algun escritor clásico.
Carp. Voz de la Carpintería.
Catóp. Voz de la Catóptrica.
Cer. Voz de la Cerería.
Cerraj. Voz de la Cerrajería.
Cetr. Voz de la Cetrería.
Cír. Voz de la Cirugía.
Coc. Voz del arte de Cocina.
Com. Voz del Comercio.
com. Comun de dos.
comp. Comparativo.
conj. Conjuncion.
conj. adv. Conjuncion adversativa.
conj. comp. Conjuncion compuesta.
conj. cop. Conjuncion copulativa.
conj. distr. Conjuncion distributiva.
conj. disy. Conjuncion disyuntiva.
contract. Contraccion.
Cosm. Voz de la Cosmografía.
Cron. Voz de la Cronología.
d. Diminutivo.
Danz. Voz de la Danza.
def. Verbo defectivo.
dat. Dativo.
dem. Demostrativo.
Dial. Voz de la Dialéctica.
Diópt. Voz de la Dióptrica.
Dip. voz de la Diplomacia.
Dogm. Voz de la Dogmática.
Dram. Voz de la Dramática.
Escol. Voz de la Escolástica.
Escul. Voz de la Escultura.
Esgr. Voz de la Esgrima.
Est. Voz de la Estática.
exclam. Exclamacion.
expr. Expresion.
f. Sustantivo femenino.
fam. Voz ó frase familiar.
fest. Festivo ó jocoso.
Farm. Voz de la Farmacia.
Filol. Voz de la Filología.
Filos. Voz de la Filosofía.
Fis. Voz de la Física.
Fisiol. Voz de la Fisiología.
Font. Voz de la Fontanería.
for. Voz ó frase forense.
Fort. Voz de la Fortificacion.
Fós. Fósil.
fr. Frase ó frases.
fr. met. Frase metafórica.
fr. prov. Frase proverbial.
frec. Frecuantativo.
Fren. Voz de la Frenologia.
fut. Futuro.
fut. cond. Futuro condicional.
Geogr. Voz de la Geografía.
Geol. Voz de la Geología.
Geom. Voz de la Geometría.
Germ. Voz de la Germanía.
Gnom. Voz de la Gnomónica.
Grab. Voz del Grabado.
Gram. Voz de la Gramática.
hem. Hembra.
hiperb. Hiperbólico.
Hist. nat. Voz de la Historia natural.
imperat. Imperativo.
imperf. Imperfecto.
impers. Verbo impersonal.
Impr. Voz de la Imprenta.
imprec. fam. Imprecacion familiar.
ind. Indicativo.
indecl. Indeclinable.
indef. Indefinido.
interj. Interjeccion.
irón. Irónico ó irónicamente.
irr. Irregular.
Jard. Voz de la Jardinería.
Jin. Voz de la Jineta.
joc. Jocoso.
Jur. Voz de la Jurisprudencia.
lat. Latino.
Leg. Voz de la Legislacion.
Lit. Literatura.
loc. Locucion ó locuciones.
Lóg. Voz de la Lógica.
m. Sustantivo masculino.
m. y f. Masculino y femenino.
Man. Voz del Manejo de los caballos.
Maq. Voz de la Maquinaria.
Mar. Voz de la Marinería.
Mat. Voz de la Matemática.
Mecán. Voz de la Mecánica.
Med. Voz de la Medicina.
met. Metáfora, metafórico ó metafóricamente.
Meteor. Voz de la Meteorología.
Mil. Voz de la Milicia.
Min. Voz de la Minería.
Mineral. Voz de la Mineralogía.
Mit. Voz de la Mitología.
mod. adv. modo adverbial.
Moned. Voz de las casas de Moneda.
Mont. Voz de la Montería.
Mús. Voz de la Música.
n. Verbo neutro.
n. p. Nombre propio.
n. patr. nombre patronímico.
Naút. Voz de la Naútica.
neol. Neologismo.
núm. Número.
núm. card. Número cardinal.
núm. ord. Número ordinal.
Ópt. Voz de la Óptica.
Orat. Voz de la Oratoria.
Ort. Voz de la Ortografía.
Otr. art. liber. Otras artes liberales.
Paleog. Voz de la Paleografía.
p. a. Participio activo.
p. Am. M. Provincial de la América meridional.
p. Amér. Provincial de la América en general.
p. And. Provincial de Andalucia.
p. Ar. Provincial de Aragon.
p. Argent. Provincial de la república Argentina.
p. Ast. Provincial de Astúrias.
p. Ast. de Sant. Provincial de Astúrias de Santillana.
p. Bol. Provincial de la república de Bolivia.
p. Búrg. Provincial de Búrgos.
p. Córd. Provincial de Córdoba.
p. Cub. Provincial de Cuba.
p. Chil. Provincial de Chile.
p. Ec. Provincial del Ecuador.
p. Extr. Provincial de Extremadura.
p. Gal. Provincial de Galicia.
p. Gran. Provincial de Granada.
p. Manch. Provincial de la Mancha.
p. Méj. Provincial de la Méjico.
p. Mont. Provincial de las Montañas.
p. Mont. de Búrg Provincial de las Montañas de Búrgos.
p. Murc. Provincial de Murcia.
p. N. Gran. Provincial de Nueva Granada.
p. Nav. Provincial de Navarra.
p. p. Participio pasivo.
p. Per. Provincial del Perú.
p. Rioj. Provincial de la Rioja.
p. Sant. Provincial de Santander.
p. Tol. Provincial de Toledo.
p. Val. Provincial de Valencia.
p. Ven. Provincial de Venezuela.
p. Vizc. Provincial de Vizcaya.
part. Partícula.
part. caus. Partícula causal.
part. comp. Partícula comparativa.
part. cond. Partícula condicional.
part. conjunt. Partícula conjuntiva.
part. explet. Partícula expletiva.
patr. Nombre patronímico.
Pein. Voz de los Peineros.
Persp. Voz de la Perspectiva.
Pint. Voz de la Pintura.
pl. Plural.
Plat. Voz de la Platería.
poco us. Poco usado.
Poes. Voz de la Poesía.
Poét. Voz poética ó de la Poética.
Polít. Voz de la Política.
prep. Preposicion.
prep. conjunt. Preposicion conjuntiva.
pres. Presente.
pret. imp. Pretérito imperfecto.
pret. perf. Pretérito perfecto.
prim. pers. Primera persona.
pron. Pronombre.
pron. pers. Pronombre personal.
pron. pos. Pronombre posesivo.
pron. rel. Pronombre relativo.
Pros. Voz de la Prosódia.
prov. Proverbio ó proverbial.
provin. Provincial.
Quím. Voz de la Química.
Quir. Quiromancia.
r. Recíproco.
ref. Refran ó refranes.
reg. Regular.
rel. Relativo.
Ret. Voz de la Retórica.
Sastr. Voz de la Sastrería.
seg. pers. Segunda persona.
sinc. Síncopa.
sing. Singular.
subj. Subjuntivo.
sup. Superlativo ó superlativa.
sust. Sustantivo.
Teol. Voz de la Teología.
Teol. mor. Voz de la Teología moral.
terc. pers. Tercera persona.
term. Terminacion.
Trigon. Voz de la Trigonometría.
V. Véase.
v. Verbo.
v. auxiliar. Verbo auxiliar.
Vol. Voz de la Volatería.
vulg. Vulgar.
Zool. Voz de la Zoología.


|| Separa las varias acepciones, frases, etc., de cada diccion.

-- Representa la palabra objeto del artículo, en el singular y en su terminacion masculina, si es nombre, y en el infinitivo activo ó neutro si es verbo.

-- -- Denotan que ha de repetirse toda la frase ó locucion que inmediateamente precede.






DICCIONARIO DE SINONIMOS




A

A LA LIGERA. || LIGERAMENTE.--Ligeramente, simple modificacion del modo como las cosas son ó deben ser: á la ligera, designacion de un hábito diverso ó contrario del que tienen ó consideramos deben tener.

El adverbio indica particularidad de la cosa á que se atribuye la ligereza: el modo adverbial singularidad notable en la especie y forma de ligereza que la da un carácter peculiar.

"Se vistió ligeramente, de pronto sin cuidado ni esmero. Procedió ligeramente como un atolondrado."

"Va á la ligera, sin ropa, ni prevenciones, cuanto mas á la ligera se vista mejor irá," obra, piensa, habla á la ligera, sin reflexion ni cuidado. Poniendo estas expresiones una por otra variará mas ó ménos el sentido, y así cuando decimos de los coraceros, cuya armadura es pesada, que sorprendidos por el enemigo, solo tuvieron tiempo para armarse ligeramente, denotamos que solo pudieron tomar parte de sus armas; mas cuando hablando de los velites de los romanos ó de nuestros cazadores, decimos que van armados á la ligera, aseguramos cosa diferente y aun contraria á la anterior: la prontitud ó apresuracion en el modo de la accion es un caso particular y no comun, indicado por el adverbio ligeramente. A la ligera es el modo habitual, constitutivo, de ordenanza de aquel género de tropas, que por lo mismo llamamos ligeras, es decir armadas á la ligera.

ABAJO, || BAJO. || DEBAJO.--Las preposiciones á y de modifican al positivo bajo. Este es la contraposicion de alto; abajo, de arriba, debajo, de encima. Estas palabras van aumentando y extendiendo el valor de su significacion; la del primero, se refiere mas á las cosas materiales, y así diremos: ved ahí dos extremos, en esos hombres, el uno muy alto, el otro muy bajo; pero á veces se usa en sentido mas ó menos traslaticio, y así el Granada dice. "Si la bajeza de aquellos entendimientos alcanzara á entender la alteza de esta probanza, etc."

¿Dónde está tu criado? Abajo en la cueva, y no estaria bien dicho: debajo en la cueva.--Debajo de la cruz está el diablo, y no abajo.--El soldado milita bajo las banderas austriacas, y no debajo. Bajo mis órdenes, mi amparo, y no debajo. Esta palabra supone siempe una cosa que está encima, domina, dirige, oprime á otra. Abajo la que ocupa un lugar, una clase, una consideracion inferior á la que la supera. Abajo es expresion que se refiere á la altura mayor ó menor en que un cuerpo se halla sin relacion con ningun otro: todo lo contrario indica debajo.

ABANDONAR. || DESAMPARAR.--La palabra desamparar se forma de amparo, y de la preposicion privativa des, con lo que nos da su significado que es quitar, privar del amparo que se daba ó concedía, pues para desamparar ahora es menester haber amparado ántes. Mi padre, mi familia, mis amigos, que tienen obligacion de ampararme, me desamparan ahora que mas los necesito.

Como el desamparar es faltar á una obligacion, no puede verificarse por lo comun sin culpa en el que desampara, mas no la habrá en el desamparado, y sí desgracia: una criatura inocente, que ha perdido á sus padres y deudos, y que no tiene quien la favorezca, se llama desamparada.

El que nos desampara nos priva de un bien; el que nos abandona, de su auxilio y favor contra una desgracia ó mal que nos amenaza.

Tenemos que abandonar lo que no podemos defender: nos abandona quien no nos quiere defender. El abandono puede nacer del mismo abandonado, y en este sentido el verbo es recíproco, y así se dice: Ese es un hombre abandonado; se abandonó á los vicios; pero el verbo desamparar nunca es recíproco.

Del diferente uso de las dos palabras abandonar y desamparar resulta la propiedad con que se dice Colegio de los Desamparados y no de los abandonados, pues este último título seria como ofensivo y de vilipendio.

ABATIMIENTO. || LANGUIDEZ. || DESALIENTO. || POSTRACION. || ENFLAQUECIMIENTO. || EXTENUACION. || ANIQUILAMIENTO.--Cuando se habla materialmente del cuerpo, abatimiento supone diminucion de las fuerzas que naturalmente se tienen: languidez, debilidad de las fibras. El que sufre abatimiento por haber salido de una enfermedad, no ha recobrado aun las fuerzas que tenia en estado de salud, y si está amenazado de recaer, se siente abatido, y es como el preludio de recaída. El que padece languidez sufre un decaimiento general en tales términos, que no puede hacer ningun trabajo ni ejercicio, pues parecen haber perdido su accion los músculos.

Si tratamos del alma, el abatimiento supone el paso repentino de un deseo vehemente, de una pasion violenta, de una vida feliz en su misma actividad, un estado de sosiego; pero penoso por no estar acostumbrado á él y ser contrario á la actividad de su alma. La languidez previene de la persuasion en que está uno de no tener ya ni medios ni esperanza de satisfacer sus pasiones y de recobrar la dicha que perdió. De muchas causas puede provenir el abatimiento, como son la desesperacion, la sorpresa y el dolor. Solo una hay para la languidez, que es la imposibilidad de obtener lo que se desea, ó de recobrar lo que se ha perdido. El abatimiento es un estado accidental: la languidez habitual. Si dura mucho el abatimiento se convierte en languidez: en esta siempre hay abatimiento y en este no hay languidez.

El desaliento nos priva del ánimo necesario para resistir á la desgracia, y aun tambien de la esperanza de lograrlo, lo que no sucede con el abatimiento. En este se considera el alma demasiado débil para lograr lo que pretende, ó sufrir los males que la oprimen; pero en la postracion ya está rendida bajo su peso.

Consideramos las palabras abatimimiento, postracion, extenuacion, enflaquecimiento y aniquilamiento, bajo el aspecto médico, veremos que designan un estado en el cual las fuerzas vitales han perdido su energía y aquel buen equilibrio de ellas en el que consiste el estado de salud.

La primera indica que han decaido; la segunda que están oprimidas; la tercera que se agotó la fuente de donde nacen; la cuarta que se han perdido y la última que ya no existen.

Se dice que las fuerzas están abatidas; que nos postra ó rinde la necesidad de dormir, que las abundates evacuaciones nos extenúan; que el enfermo enflaquece, y que sus fuerzas se han aniquilado; síguese la muerte, completa aniquilacion.

ABDICACION. || RENUNCIACION. || RESIGNACION. || DIMISION.--Diferentes nombres, segun las circunstancias, tiene la accion de dejar uno lo que le pertenece, ó el empleo ó comision que esta á su cargo.

Abdicacion es el desistimiento ó renuncia voluntaria de la dignidad superior que las leyes del país le conceden, y la renunciacion este mismo desistimiento de dignidades ó cargos inferiores, y tambien de bienes, derechos ó acciones, y así se dice renunciar un beneficio, una herencia, y en sentido espiritual renunciar al mundo, por desprenderse de todo lo temporal, por atender solo á lo eterno. Diocleciano abdicó el imperio, Sila la dictadura, y un empleado, aunque sea muy subalterno, renuncia su destino.

Tambien hay diferencia entre abdicacion y resignacion, pues aquella se hace sin condicion alguna, y esta á favor de otra persona. Carlos V mas bien que abdicar diremos que resignó en favor de su hijo y de su hermano. Se llama resignacion á la dimision de un beneficio eclesiástico, y se dice resignado con su suerte y resignarse, por conformarse con la voluntad de Dios.

La dimision supone un empleo, cargo ó dignidad conferidos por una autoridad superior, ó en virtud de reglamentos civiles ó administrativos. Segun lo que llevamos dicho, naciendo el poder del que abdica de la ley ó de la fuerza, no se puede entregar á nadie, pues solo la ley ó la fuerza dispondrá de aquella autoridad; mas cuando uno hace la dimision en manos de aquel de quien había recibido su empleo ó cargo, este puede conferirlo á otro.

ABISMO. || SIMA. PRECIPICIO. || SUMIDERO. || REMOLINO.--Nos presenta la idea del abismo una profundidad sin fondo é insondable; la sima, de una concavidad profunda y oscura; el sumidero, de una profundidad que arrastra hácia si á los cuerpos, y como que los sorbe, cuando están cerca de él; el precipicio una profundidad que se encuentra en parajes elevados y muy escarpados donde corre uno peligro de caer y del que es casi imposible escapar cuando se halla en él.

Todas estas palabras tienen mucho uso en sentido figurado: se da el título de abismo al infierno: la confusion de ideas, de negocios, de personas, de enredos se dice tambien que es un abismo; y cuando se tienen muchas dudas é incertidumbres se usa la frase de, es un abismo de confusiones. Hablando de un sugeto gastador, dilapidador y despilfarrado, se pregunta en qué abismo echa ó cae su dinero: el juego es un abismo de las riquezas de muchos jugadores.

La profundidad del abismo no es aparente, pues á veces se halla cubierto de agua, piedras ó malezas que se hace peligroso para los que no tienen conocimiento de aquellos parajes: la profundidad del precipicio se presenta á nuestra vista horrorizada del peligro con que amenaza. Un navio que naufraga perece en los abismos del mar, y basta con tropezar con un camino estrecho que se hace entre dos precipicios para caer y perecer. La profundidad de un volcan es un abismo insondable, y la de los montes campesinos de los Álpes, precipicio.

El moviemiento circular de las aguas en rios y mares, forma remolinos donde se sumen ellas mismas y los cuerpos que arrastran en sus corrientes, y á  estos fenómenos algunos aficionados á latinizar en castellano han solido llamar voragines, cuya palabra adopta el Diccionario de la lengua, que la define abertura profunda en mar ó rios, donde se hunden las aguas, e igualmente el adjetivo voraginoso. Tambien usa el de vortiginoso, mas no vórtice, que debe ser su radical.

ABJURAR. || RENUNCIAR. || RENEGAR. || APOSTAR.--Inconstantes los hombres en sus ideas y sus intereses, mudan á cada instante de conducta, desaprobando hoy lo que aprobaron ayer, convirtiendo en frialdad el celo, y el amor en odio: estas variaciones se expresan con diferentes nombres, que indican sus grados y circunstancias.





Diccionario de sinónimos de la lengua castellana
por
D. Pedro María de Olive
Paris, 1908
Garnier Hermanos, Libreros-Editores

Rutgers University Libraries
PC4591.O48Di

Omnipædia Polyglotta
Francisco López Rodríguez
[email protected]